Casi siempre es un permiso apagado. Elige tu teléfono y sigue los pasos en orden.
La primera vez que tocas el botón, Chrome pregunta. Elige Permitir. Si le diste a Bloquear sin querer, sigue al paso 2.
Arriba, a la izquierda de la dirección, hay un candado o un ícono de ajustes. Tócalo y entra a Permisos.
Debe quedar en verde. Después vuelve a la app y recárgala.
Puede estar apagado para Chrome completo, no solo para esta página. Entra a Ajustes → Aplicaciones → Chrome → Permisos → Micrófono y elige Permitir.
Entra a Ajustes, busca Safari (o Chrome si usas ese) y ábrelo.
Dentro, baja hasta Micrófono. Si dice Denegar, cámbialo. Con “Preguntar” basta: la app te va a pedir permiso cuando lo necesite.
El iPhone usa el dictado para reconocer la voz en el navegador. Si está apagado, el micrófono de la app no va a servir. Entra a Ajustes → General → Teclado y activa Activar dictado.
Por último, revisa Ajustes → Privacidad y seguridad → Micrófono y confirma que tu navegador esté encendido en la lista.
¿Ya quedó? Vuelve a la app, recarga la página y toca el micrófono. Si aún así no anda, igual puedes trabajar: escribe en el recuadro de abajo o toca el producto en la grilla. Se registra exactamente igual.